martes, 21 de marzo de 2017

Una respuesta

Sonó el teléfono. Camila no quería contestar. Se sentía triste y nostálgica. Acababa de terminar una relación a la que le había puesto el corazón.

Le dolían muchas cosas, pero lo que le partía el alma era sentir que una vez más no había sido valorada. Y aunque no estaba buscando con quien casarse, pues no estaba en sus planes, estaba cansada de que nadie la tomara en serio.

Volvió a sonar el teléfono y esta vez decidió ver quien era.

- Solo llamé a decirte que me muero por verte y que espero que esta semana brille tu corazón... Y colgó

Camila mira su pantalla donde aparecía el rostro del dueño de esa llamada. No era su novio, era Samuel. Si Samuel. Un hombre a quien conoció hacia algunos años atrás en la universidad, con quien nunca coincidió en tiempos de amor. Cada que se encontraban él estaba con alguien, o era ella la ocupada. Pero sin importar el estado de ambos, desde que alguna vez Samuel se animó a robarle un beso en ese entro comercial, siempre aparecía cuando ella se preguntaba si alguna vez le iba a importar de verdad a alguien.

Soltó su teléfono con un suspiro y le dio gracias al cielo por aquella respuesta a sus dudas.

- Algun día será... dijo Camila