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miércoles, 15 de julio de 2015

Despedida

En su apartamento, Mariana miraba por su ventana y una lágrima bajaba por su rostro.
En el edificio del frente, un joven empacaba unas cajas, y descolgaba las fotografías que a ella le encantaban.
No se conocían, pero cada tarde Marian se sentaba en aquella ventana con una taza de café y algún libro que siempre la acompañaba.
Pero muchas veces ella disimulaba que leía cuando en realidad era la ventana del frente la que miraba.

Joaquín era una artista que vivía frente a su casa. Como pocos hombres en la zona, él adoraba las plantas, y su balcón florecía con una gran variedad de flores de diferentes colores. Tenía un gran Golden Retriever que jugaba y jugaba, y de vez en cuando tumbaba alguan planta, causando estragos en el andén de la casa. Y si cada travesura Mariana disfrutaba, lo que más le gustaba era ese muro al fondo de la ventana, donde siempre variaban impresiones de gran formato, de fotografías que Joaquín tomaba.

La fotografía siempre fue la pasión frustrada de Mariana, y cada que lo veía con una cámara, se imaginaba abordándolo en la calle para pedirle que le enseñara.

Cuando esa tarde Joaquín no solo se llevó la última planta, sino que descolgaba la foto de un hermoso caballo que sus patas levantaban, Mariana dejó caer su taza... Joaquín alcanzó a escuchar el ruido y con reacción automática miró hacia la ventana de Mariana. Esa fue la única vez que sus miradas se cruzaron, y de inmediato Mariana se dio cuenta que dejó que su vida pasara.

lunes, 13 de enero de 2014

Beso robado

Imagen: www.solonosotras.com
Mariana tenía la mente en blanco, no se había dado cuenta que estaba en mitad de la plazoleta central de su centro comercial favorito.
Las piernas le temblaban, y sus brazos parecían de gelatina, no respondían a lo que su mente pedía.

Mariana llegó a ese lugar a encontrarse con Carlos, debía entregarle un documento que le habían enviado. La razón del encuentro no generaba mayor expectativa a un saludo cordial, la entrega del sobre y regresar con sus amigos que la estaban esperando.

Al ver a Carlos, se acercó con su alegría natural.
Y cuando se disponía a saludarlo con el tradicional y cordial beso en la mejilla, Carlos la abrazó y le dio un profundo beso apasionado, recibió el documento y se despidió con otro beso atornillado.

Mariana no entendía lo que había pasado, la humedad en su cuerpo respondía a una sensación que no había experimentado.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Un 19 de dicembre

Un suspiro y ya pasaron 20 años.
20 años del día más triste de mi vida.
Del día que me di cuenta que de verdad te perdía.

Me enseñaste que el orgullo no vale,
aunque demasiado tarde lo aprendí.
Aun tengo grabado tu rostro en ese ataúd
mientras te decía TE AMO,
así ese día no me hubieras buscado.

Tal vez hoy parezca muy corto el tiempo que pasamos juntos,
y que me arrebató ese río,
más si lo comparo con los ya pasados 20 años,
pero 20 años después sigo dándole gracias a la vida
por haberme permitido a mi sentir tu alegría,
por la aventura de cada día,
y por tus caricias sinceras.

Donde quieras que estés,
recuerda siempre que en este planeta
aun vive alguien
que aun extraña tu ausencia,
que dejó hace mucho de ser mi amante
pero sigue siendo tu amiga sincera.

GRACIAS DAVID POR TODAS LAS COSAS LINDAS
Y POR HABERTE ATRAVESADO EN MI VIDA

domingo, 14 de octubre de 2012

Crecí en un hogar donde la educación era lo más importante,
fui a buenos colegios y una reconocida universidad,
y aunque la formación de mi hogar fue muy abierta,
indudablemente el entorno latino tuvo una gran influencia.

En la adolescencia nos decían que no
 podíamos demostrar lo que sentíamos,
por eso cuando discutía con mi novio, 
esperar a que me buscara
era la única opción, 
castrando el deseo de hablar y 
sanar cualquier situación.
Y tuvo que ser frente a un ataúd que 
pude decir mi primer perdón.

A muchos amigos les enseñaron que los hombres no lloran.
¿No lloran?  ¿A caso no sienten?
¿Por qué sus ojos tienen lacrimales?
Por eso fracasan tantas relaciones,
 muchos hombres que conozco se asustan cuando sienten sus corazones,
y mejor salen corriendo antes de expresar sus sentimientos.
como si los hombres no tuvieran derecho a ser felices y expresar,
 porque de alegría también se llora,
y no se debe sentir culpable por ser feliz.

La primera vez que mi madre escuchó que le dije TE AMO
a mi hijo, me interrumpió con un grito: 
lo vas a volver gay o edípico.
Quien dijo que el amor "daña", por el contrario
lo que hoy veo en su adolescencia 
es a un niño feliz y seguro,
a quien le auguro muchos triunfos,
porque amar no es malcriar, 
no son acciones directamente proporcionales.

Amaos los unos a los otros como yo te he amado, dijo Jesús.
¿Quien no se ha sentido feliz con un abrazo?
¿Quien no se ha sentido feliz sintiendo que le importa a alguien?
¿Quién no se ha sentido feliz con un beso?
o si se quiere, quién no ha sentido el vacío por  
la ausencia o la castración de un sentimiento.

Me gusta amar lo que hago,
me gusta amar mis espacios,
me  gusta amar a quien está a mi lado,
y si es necesario, me gusta llorar
cuando todo se ha acabado.

La vida me ha enseñado que vivir cada emoción,
 lo más alto y lo mas bajo, si quisiera ponerlo en un gráfico,
es lo que me ha hecho grande y a entender lo que hago.
No se trata de sentir o dejar de sentir,
se trata de vivir y en tender cada situación,
agradecer cada momento,
reconocer donde me pierdo
y volver a encontrar el camino.

Sigo aprendiendo cada día,
sigo creciendo y madurando,
pero aprender a entender mis sentimientos
reconociendo lo malo y lo bueno, 
me ayuda a encontrar mi paz,
y si se puede decir,
me ayuda a ser feliz, así no estés aquí



miércoles, 4 de julio de 2012

Cuando tus caricias son palabras,
cuando tu mirada es un gran beso,
cuando tu silencio es presencia
y tu abrazo un te quiero...

Yo,  me siento viva