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martes, 17 de marzo de 2015











Hay días que me encantaría soñar, pero el azul frío de tus palabras me despierta.

Es así que nuevamente me encierro en mi corazón, para ver el rojo intenso de lo que siento, para alegrarme el día y mis pensamientos.

lunes, 30 de junio de 2014

Nuevos recuerdos

Cuando me doy cuenta que no sé si lo que me gusta de él
es su torpeza al intentar enamorarme, 
un mal de vereda o lo tanto que se parece a ti,
me asusto porque el fantasma me invade de vuelta

No se si  es la energía de sus 26,
o la fuerza de sus brazos que me recuerdan los tuyos.
No se si es su sonrisa o la tuya,
la que hoy me dice que me acerque
mientras mis piernas corren a esconderse en mi refugio,
porque no quiero perderme.

Lo único claro es que mi cuerpo te recuerda,
mientras sueña con dejarse seducir de esa mirada que me confunde,
y que hoy busca excusas para encontrarse conmigo,
y hace maromas por encontrar espacios a solas,
donde el roce sutil e ingenuo de su cuerpo
al cruzarse conmigo dice quiero,
y que tiene mucho más miedo.

viernes, 14 de febrero de 2014

Si supieras cómo te siento en la distancia.
Cierro los ojos y siento tu aroma.
Llega la brisa y siento tus caricias.
Miro la luna y comienza mi locura.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Camila suspira al despedirse
y se aleja pensando si fue evidente o logró controlar sus labios
"Si supieras lo que controlo mi cuerpo cada que te veo"
era apenas su pensamiento, mientras se subía al carro.

Andrés la miraba a los ojos mientras conversaban
y ella automáticamente comenzaba a acariciarse sus brazos,
como si fuera un pequeño pidiendo abrigo.
Si tomaba conciencia, de una se sentaba recta, 
pero cuando menos pensaba ya se acariciaba su pierna.

Sin embargo, como justificándose, 
Camilia ponía en su mente esos 10 segundos,
en los que no sabía si Andrés en un acto de valentía,
o como reacción misma de su propio impulso, 
mientras contaba una anécdota comenzó a jugar acariciando sus dedos. 

Fueron solo 10 segundos que Camilia quiso prolongar,
por eso fue el único momento en el que parecía una estatua.

Pasó ese mágico momento, 
y ella de nuevo a controlar sus movimientos.
La carcomía el miedo de expresar sus sentimientos
al mismo tiempo que el deseo de sentir sus besos.



miércoles, 10 de octubre de 2012

Se atrevió a mirarme a los ojos, a invitarme a bailar delante de todos y a no dejar pasar un beso inolvidable. 
¿No es esta una prueba de decisión, de osadía y de admiración?
A el no le importó que yo fuera mayor